Comunicólogo Social: Malos y buenos

15 de julio de 2009


Ayer tuve la oportunidad de ver la película El desafio: Frost contra Nixon, y evidentemente me dejó el buen sabor de boca que esperaba.

Durante toda la película estuve rumiando la entrada que ahora mismo escribo. Para quien no sepa el argumento, lo resumo muy brevemente. La película arranca con la dimisión de Richard Nixon como presidente de los EEUU después de los escándolos del Watergate. Sin explicaciones, sin pedir disculpas por su "mala gestión"... ante esta situación y con las miras puestas en la audiencia que podría generar una entrevista con Nixon, un presentador de la televisión australiana, David Frost, decide viajar a EEUU para entrevistarlo.

Hasta aquí todo normal, sino fuera porque David Frost apenas tenía conocimientos de política, y como dicen en la película, nunca había votado en unas elecciones.Y aquí arranca la reflexión de esta entrada.

Su productor es un tanto reacio a la idea, así como el grupo de ayudantes y especialistas que van a colaborar con él en la preparación de la entrevista.

Se planeta un dilema. Frost es un animal televisivo, pero no saben si como periodista puede dar la talla. Llegados a este punto es cuando quiero plantear la reflexión sobre la calidad de los periodistas cuya arena es la TV.

Son mejores o peores que los de la prensa escrita. Sobra decir que buen periodista es aquel que tiene fuentes, que sabe consultarlas, que sabe discernir qué es noticia y qué no lo es, que es responsable a la hora de dar una información, que es capaz de rectificar. Todo esto, dando lo mismo el soporte en el cual desarrolle su labor.

Pero hay una peculiaridad. Para ser redactor de un periódico, puedes ser feo, tener mala voz, y hasta ir mal vestido, sin embargo en TV la cosa no puede ser así. La imagen es casi la mitad de lo que ese profesional está "vendiendo".

¿Esto a dónde nos conduce?, pues al punto en que a lo mejor se debe rebajar el nivel periodístico para que un profesional trabaje en la TV. Con esto no quiero decir que no haya honrosas excepciones, pero mi punto de vista es ese.

1 comentarios:

Rosario dijo...

Veré la película, por supuesto!

Yo no creo que en la tele pase siempre eso... Es cierto, que el que está detrás de las cámaras es el que pone la calidad, pero para presentar un programa o algo parecido, pesa más una cara bonita y unas mínimas dotes comunicativas que el rigor periodístico...

Aunque para mí, el fallo de la tele no es ese, la culpa la tienen los de arriba, que mangonean a los profesionales para ofrecer morralla...

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